Cuento infantil ilustrado. Nora, una niña de unos siete años, sentada dentro de una caja de cartón decorada con dibujos de rotulador (un cohete, un sol, peces, olas), con un brazo en alto y cara de alegría. A su alrededor, una estela de estrellas y una ola de mar, y unos peces de colores que nadan por el aire, como su imaginación; rotuladores por el suelo de un salón cálido. Una historia sobre el aburrimiento que despierta la imaginación, para niños de 6 a 8 años.
Cuento para usuarios premiumDescubrir Premium

El portal del aburrimiento

Un viaje sin pantallas

Lee este cuento en la app

Los cuentos solo se leen en la app móvil. Escanea el QR para abrir esta misma página en tu móvil.

Si ya tienes la app instalada, pulsa para abrir el cuento. Si no, primero instálala.

Descargar en App StoreDescargar en Google Play
Ilustración de El portal del aburrimiento — 1
Ilustración de El portal del aburrimiento — 2
Ilustración de El portal del aburrimiento — 3
Ilustración de El portal del aburrimiento — 4
Ilustración de El portal del aburrimiento — 5

Guía para familias

Avisos de contenido

Sin advertencias relevantes. Al inicio hay una tormenta con un trueno y un breve apagón, tratados como algo cotidiano y seguro (el padre está presente y enciende velas). No hay peligros reales: los «peligros» del viaje imaginario (una lluvia de asteroides, un pulpo) se resuelven esquivándolos, sin violencia. Apropiado para 6-8 años.

🎯 Guía para Educadores: «El portal del aburrimiento»

💭 ¿De qué trata esta historia?

Una tarde de lluvia, una tormenta deja a Nora sin luz y sin internet. Su pantalla se apaga de golpe y, por primera vez en toda la tarde, no hay nada que la entretenga desde fuera. Nora deambula, se queja, cuenta baldosas, se cuelga del sofá boca abajo… hasta que, en un rincón, sus ojos se posan en una caja de cartón vieja y unos rotuladores que llevaba siglos sin usar.

🧠 ¿Qué descubrirán los niños y niñas?

  • Que el aburrimiento no es el final, sino el principio: cuando no hay nada que hacer, la cabeza empieza a fabricar algo por su cuenta
  • Que las mejores ideas tardan un poco en llegar: hay que aguantar un rato de vacío antes de que aparezcan
  • Que la diversión también se puede inventar, no solo recibir: una caja y un rotulador dan para toda una tarde
  • Que crear empieza torpe: la primera raya no es gran cosa, y aun así de ahí sale todo
  • Que el tiempo cambia según lo que hacemos: aburridos se hace eterno; jugando se va volando
  • Que jugar con otro suma: cuando llega Tomás, también aburrido, el juego no se reparte, se hace más grande

🤝 ¿Cómo continuar esta conversación?

  • «¿Qué es lo más divertido que has inventado tú con una caja, una manta o cualquier cosa que había por casa?»
  • «¿Qué notas en el cuerpo cuando te aburres? ¿Dónde lo sientes y qué te dan ganas de hacer?»
  • «Al principio del cuento, durante un buen rato no pasa nada. ¿Por qué creéis que Nora no se pone a jugar enseguida?»
  • «La nave espacial, ¿estaba dentro de la caja o estaba dentro de Nora?»
  • «Cuando vuelve la luz, Nora no corre a ver la tele: la usa para su juego. ¿Qué diferencia hay entre las dos cosas?»
  • «Cuando Tomás llega aburrido, Nora no le da una pantalla: le ofrece su juego. ¿A qué podríais jugar vosotros con una sola caja entre varios?»

🎯 Enfoque educativo

Este cuento propone algo poco habitual: tratar el aburrimiento como un buen punto de partida en lugar de como un problema que hay que apagar cuanto antes. No habla mal de las pantallas ni pide renunciar a ellas; muestra qué hay al otro lado de una tarde sin ellas y, al final, cómo una misma pantalla puede pasar de tenernos absortos a estar al servicio de nuestro juego. La clave está en el ritmo: durante varias páginas «no pasa nada», y ese vacío es justo lo que necesita Nora para que su imaginación se ponga en marcha. Para las familias, la invitación es sencilla y poderosa: no llenar cada hueco de inmediato. Si dejamos que el aburrimiento dure un poco, a menudo el niño o la niña encuentra solo el camino hacia su propio juego.

Más cuentos que te pueden gustar

Cuento infantil ilustrado. Marina, una niña sirena de pelo cobrizo, sonríe en el agua junto a un espigón mientras cuatro niños cantan con los brazos en alto sobre la roca. El agua a su alrededor se tiñe de naranja, amarillo, verde y violeta. Una historia sobre dar nombre a lo que sientes y compartir tu voz, para niños de 6 a 8 años.
Ona, una oca pequeña y redonda de plumas grises y pico anaranjado, sonríe quieta a la orilla de un lago. Una libélula azul se posa en su pico. Al fondo, tres cisnes blancos jóvenes —Lirio, Brisa y Alba— se acicalan las plumas junto a los nenúfares. Atmósfera cálida, luz suave del sol sobre el agua.
Cuento infantil ilustrado sobre Pinocho y Geppetto. Un muñeco de madera aprende el valor de decir la verdad cuando rompe el jarrón favorito de su padre. Historia sobre honestidad, valentía y confianza para niños de 5 a 7 años. Cuento con valores sobre miedo al error y comunicación familiar.
Cuento infantil ilustrado. Toki, un mapache joven de manos atentas, está sentado en el suelo entre bloques de colores junto a una raíz grande del bosque. Cerca de él, Serena, una tortuga de caparazón pardo, observa con calma. La luz del atardecer baña la composición en tonos cálidos. Una historia sobre la frustración cuando algo se rompe, el acompañamiento silencioso y volver a jugar de otra forma, para niños de 5 a 7 años.